La marcha de rosa aguilar
11/05/2009 CARLOS Villa Sánchez.
Para el Diario Córdoba
Rosa , denostada por unos, la más grande para otros, lo queramos reconocer o no, deja un vacío difícil de llenar en IU. Porque la vida política exige compromiso, trabajo y una gran dosis de relaciones públicas, cualidades todas ellas aglutinadas en la ya ex alcaldesa de Córdoba. Porque lo que se dice, cómo se dice y quién lo dice son máximas en el discurso político. Y para esto, Rosa se basta sola. La huida de Rosa no ha sido fruto de la improvisación, no, ha sido una huida pensada desde hace tiempo, era previsible y lo sospechábamos. Ahora toca pensar si el túnel lo ha excavado ella sola o la hemos ayudado todos para que su fuga tenga éxito, incluso, si ha contado con la vista gorda del carcelero. Durante mucho tiempo se ha echado en falta en IU un mensaje “claro, distinto y suficiente”. Hemos dejado rodar las cosas, a ver dónde paran. Muchos no entendíamos que IU mirara para otro lado con las decisiones de la IU-EB de Madrazo , abrazando las políticas de ANV, una opción política ilegalizada por su connivencia con ETA; o la tibieza con la que nuestra marca política en el País Vasco condenaba la violencia callejera. Tampoco creíamos que el camino para llegar a la III República fuera el elegido por el alcalde de Puerto Real, y nadie dijo nada. Nuestra forma organizativa actual nos asfixia, nos hace perder muchas energías en debates estériles. Subsistimos políticamente gracias a los activos humanos de los militantes y de gente cercana que dan rostro a IU en los ámbitos municipales y en organizaciones cívicas.
La mayoría de los que llegamos a IU podíamos haber llegado a otro destino, lo hicimos porque teníamos, y seguimos teniendo una actitud crítica, era donde estaban nuestros amigos, compartíamos ideas, sentimientos. Nuestro compromiso se basa en un voluntarismo político. Hoy seguimos en IU por una cuestión elemental y de fidelidad primaria, pero tanto si nos vamos como si nos quedamos, nuestras ideas pueden seguir siendo de alguna utilidad, en IU o en cualquier otro sitio. La huida de Rosa, a pesar de reconocer su importancia, no tendría que preocuparnos, somos perfectamente prescindibles. La izquierda no debería sustentarse en rostros carismáticos para poder vencer a nuestros rivales políticos, aunque en todo momento necesitemos un rostro que dé la cara . No podemos acusar a Rosa de que haya utilizado a Izquierda Unida cuando nosotros también hemos utilizado a Rosa. O, acaso no la queríamos en todos los sitios porque era la única que atraía, que llenaba. Si nos preocupa su marcha es porque ya no nos diferenciamos del resto, necesitamos como todos un icono. No me han gustado las formas, claro que no. Tampoco me ha gustado que no haya pensado en los daños colaterales. Pero Rosa está donde quería estar. Descanse en paz. Esta es una valoración personal, si bien está fundamentada en opiniones de otros amigos, con los que comparto ideas y sentimientos.
* Coordinador Local de IU en Lucena

